Hay tradiciones que trascienden el paso del tiempo porque logran reunir historia, familia y memoria en una misma celebración. El Día de Muertos es una de ellas. Durante los primeros días de noviembre, México se llena de flores de cempasúchil, velas, altares y aromas que recuerdan que la ausencia también puede celebrarse con cariño, música y buena comida.
En Los Cabos, esta tradición adquiere un carácter especial. Entre el mar, el desierto y la hospitalidad que distingue al destino, hoteles, restaurantes y espacios públicos se transforman para ofrecer experiencias que permiten conocer una de las expresiones culturales más representativas del país. Más que observar una celebración, quienes visitan el destino tienen la oportunidad de formar parte de ella.
La tradición encuentra un escenario frente al mar
Pocas imágenes representan mejor el espíritu del Día de Muertos que un camino iluminado por velas. Este año, Mar del Cabo y Grand Velas Los Cabos convertirán esa imagen en una experiencia inmersiva con Mar de Ánimas: Entre Luz y Recuerdos.
La celebración comenzará con una procesión de Catrinas que partirá desde Grand Velas Los Cabos hasta Mar del Cabo, guiando a los asistentes en un recorrido donde el mar acompaña cada paso. A lo largo de la velada, la danza folclórica, los altares y la música tradicional crearán una atmósfera que invita a descubrir el profundo simbolismo de esta festividad.
El homenaje continuará alrededor de la mesa con un buffet especial creado por los equipos culinarios de ambas propiedades. Más que reinterpretar recetas tradicionales, la propuesta busca recordar que la gastronomía también forma parte de la memoria colectiva y de las historias que se transmiten entre generaciones.
Sabores que cuentan historias
La cocina mexicana ocupa un lugar esencial durante el Día de Muertos. Cada platillo preparado para estas fechas forma parte del altar y del homenaje a quienes regresan simbólicamente para compartir nuevamente con sus familias.
En El Barrio, el restaurante insignia de Zadún, a Ritz-Carlton Reserve, esta tradición cobrará vida a través de una velada donde la gastronomía, la música en vivo y los rituales culturales se unen para celebrar el legado de quienes nos precedieron. Cada platillo ha sido concebido como un homenaje a la riqueza culinaria mexicana, invitando a compartir la mesa como uno de los espacios más importantes de esta festividad.
En Hacienda del Mar Los Cabos, la celebración reunirá buffet mexicano, bebidas tradicionales y espectáculos en vivo en una noche donde el color, la música y la cocina acompañarán una experiencia pensada para disfrutar en familia, honrando una de las tradiciones más representativas del país.
Uno de los eventos más esperados tendrá lugar en Flora Farms, que celebrará la 10th Annual Day of the Dead Altar Competition 2026. Desde 2015, esta tradición reúne a organizaciones benéficas locales que diseñan altares para rendir homenaje a personas, historias y causas que forman parte de la comunidad. Cada altar representa también una iniciativa social, por lo que parte de los ingresos del evento se destinan directamente a apoyar a las asociaciones participantes. Los visitantes podrán recorrer toda la granja descubriendo estas ofrendas, disfrutar de presentaciones folclóricas, música en vivo y gastronomía, en una celebración donde la cultura mexicana y el compromiso con la comunidad conviven en un mismo espacio.
Celebrando en comunidad
El Día de Muertos también sale de los hoteles para encontrarse con la comunidad.
Uno de los eventos más representativos será Mar de Ofrendas, organizado por la Asociación de Empresarios de Los Cabos, que volverá a reunir a residentes y visitantes el 1 de noviembre en la Plaza Amelia Wilkes, en el centro de Cabo San Lucas. Con acceso gratuito, esta celebración llenará el corazón de la ciudad de altares, gastronomía mexicana, música en vivo, expresiones artísticas y un ambiente donde la tradición se comparte de manera abierta con todos los asistentes.
Más que un festival, Mar de Ofrendas se ha consolidado como un punto de encuentro donde la comunidad celebra sus raíces y permite que quienes visitan Los Cabos descubran el profundo significado de esta festividad desde una perspectiva auténtica y cercana.
Tradiciones que se comparten entre generaciones
Una de las grandes virtudes del Día de Muertos es que invita a participar. Es una tradición que se aprende haciendo, cocinando, decorando un altar o compartiendo historias en familia.
En Ánima Village, esa convivencia se reflejará en actividades para todas las edades que incluyen una proyección de cine al aire libre, una ofrenda tradicional y talleres para pintar calaveritas, acercando a niños y adultos al simbolismo de esta celebración mediante experiencias creativas.
Por su parte, Solmar Hotels & Resorts llevará el Día de Muertos a cada una de sus propiedades con una programación que combina cultura, gastronomía y entretenimiento. Las tradicionales ofrendas instaladas en los lobbies de Grand Solmar Land's End Resort & Spa, Grand Solmar Pacific Dunes Resort Golf & Spa, Playa Grande Resort & Grand Spa y Solmar Resort estarán acompañadas por caminos de cempasúchil, papel picado, figuras monumentales de Catrinas y Catrines, además de cenas temáticas y actividades especiales. Destaca la Kermés de los Estados de México en Grand Solmar Land's End, donde la gastronomía, la música y las costumbres regionales se reunirán frente a los icónicos acantilados de Land's End, así como la posibilidad de que los huéspedes decoren sus propias galletas de calavera, una actividad que busca acercar la tradición a todas las edades.
La cultura forma parte del viaje
Visitar Los Cabos durante el Día de Muertos es descubrir una faceta distinta del destino. Más allá de sus paisajes y playas, estas fechas revelan una profunda conexión con las tradiciones mexicanas, donde la hospitalidad también se expresa a través de la cultura, la gastronomía y la memoria.
Porque viajar también significa comprender las costumbres de un lugar. Y pocas celebraciones representan mejor la esencia de México que aquella donde las flores marcan el camino, los altares cuentan historias y el recuerdo se transforma en una oportunidad para reunirse, celebrar y mantener vivas las raíces que dan identidad a un destino.